Capítulo 3 - Servicio & Intercambio

Cualquier trabajo es un servicio, y tiene como objetivo ayudar, aliviar o mejorar la vida de otro ser humano.

La energía y tiempo que entregamos a los demás es energía de servicio, entrega, ayuda, ofrenda.

A cambio recibimos dinero, que representa energía de recepción, nutrición, sustento y agradecimiento.

Cuando observamos la dinámica de intercambio desde esta perspectiva, podemos ver el amor que yace en este intercambio.

Si en uno de los dos polos de este eje hay un bloqueo, se bloqueará el otro. Por ejemplo si no se puede recibir se dificultará el dar, y viceversa.

Todos tendemos a tener bloqueos en ambos polos, con énfasis en uno de ellos. Cualquier bloqueo se reflejará en el polo opuesto:

Si no se dar no puedo recibir

Si no se recibir no puedo dar

Además como es natural tendemos a ser buenos o en dar o en recibir, y nos quedamos del lado que nos es cómodo. Nos acostumbramos O a dar O a recibir. Así nos rodeamos de personas que son buenas en el polo opuesto. Generando un desequilibrio que impide que el flujo sea abundante.

“Los ríos no beben su propia agua, los árboles no comen sus propios frutos. El sol no brilla para sí mismo, las flores no esparcen su fragancia para sí mismas. 

Vivir para otros es la regla de la naturaleza. La vida es buena cuando tú estás feliz, pero la vida es mucho mejor cuando otros son felices por causa tuya.

Nuestra naturaleza es el servicio. Quien no vive para servir, no sirve para vivir. “

Para vivir según la ley de abundancia tenemos que enfocarnos en lo que damos a los demás y ser capaces de recibir lo que nos brindan a cambio.

4 comentarios

  1. Hola! primero muchas gracias por este curso tan interesante y amoroso.
    Me surge una pregunta que llevo conmigo durante muchos años, ¿Qué ocurre cuando no tenemos definido que es lo que nos apasiona o lo que amamos? vengo haciendo trabajo interno hace muchos años pero eso no aflora

  2. Muchas gracias por esta lección. Descubrí que en mi casa me enseñaron que nadie me debía nada, que nadie iba a hacer nada por mi por ende, de pequeña me tenía que convertir en mi propio sustento, mientras que siempre yo tenía que estar a disposición y disponibilidad del resto, y si me negaba, era tachada de egoíses. Pero nunca hubo una relación recíproca. Entonces aprendí a ser mi propio sustento, por un lado nunca me imaginé que yo soy merecedora de recibir (porque me siento bien y agradecida cuando recibo), y que tenía una resistencia a dar. Cosas que trabajaré, muchas gracias!!

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